domingo, 19 de julio de 2015

No me imponga su forma de vivir, Sr. Ribó.



Sr. Ribó, me alegré de que ganara las elecciones, entre otras cosas por la oportunidad de cambio que suponía. Independientemente de la ideología, como cargo electo que es, confio en que aporte cosas a mi ciudad y a sus ciudadanos.

Pero si sus declaraciones a El País este Domingo (ver aquí) se confirman, la imposición de formas de vida via prohibición de las alternativas no es el camino.

Así, cuando referido a la libertad de horarios comerciales, usted declara: 

"Quiero un modelo mediterráneo donde el domingo se va a la playa, se dedica a la cultura y se pasean los niños. Y lo del centro comercial no toca".

Me surgen muchas preguntas. Por ejemplo, lo del modo mediterráneo. Soy un ex-científico, he vivido en muchos países, y me considero tan Mediterráneo como se pueda considerar usted. Los Domingos no quiero ir a la playa, no quiero ir a pasear a mis hijos -porque entre otras razones no los tengo- y si que quiero dedicarlos a una actividad que para mi si que tiene un aspecto cultural. ¿Por qué quiere prohibir las alternativas? No entiendo con qué base considera que eso no es Mediterráneo? Quiero pensar que ni remotamente tiene usted en mente un modelo como el de Corea del Norte donde el individuo debe tener las costumbres que marca el estado.

Y además, el "no toca" me recuerda demasiado a unas formas de algunos políticos que se supone usted iba a cambiar. O no?

Sr. Ribó. Si usted quiere ir los Domingos a la playa, con sus hijos y disfrutar lo que usted considera cultura, hágalo !! Con salud y libertad. Pero no limite las opciones y las alternativas de otros ciudadanos simplemente sobre la base de que no se ajustan a  su noción de lo que usted considera "mediterráneo". 

martes, 2 de junio de 2015

El fondo y la forma. ¿Qué símbolos hay que respetar?



No pongo en duda que tal vez, de alguna forma, haya que amonestar o evitar la ofensa a un símbolo que representa tanto para tantas personas. Pero el spanish way de ir a la forma y evitar el escabroso fondo, es otro cantar.

Un himno es un símbolo, y como símbolo unos lo usan como estandarte detrás del que ir, y otros como diana que abatir. Una fenomenal pitada de -hemos de suponer- casi 90.000 gargantas contra altavoces a toda pastilla. Un Rey de figura pétrea, uno diría en posición de firmes, junto a un president de sonrisa "a la Gioconda". ¿Se ríe, no se ríe?

Se ha desencadenado una verdadera tormenta,  y propuestas de leyes y penas aparte, hasta la televisión nacional nos aleccionaba enseñandonos el ejemplo de Francia, donde está prohibido pitar el himno, si se pita se suspende el partido, y nos mostraba un majestuoso Chirac, presidente de la república francesa, abandonando un estadio hasta que se dejara de pitar.

Uno se pregunta, ¿podríamos esperar de nuestros gobernantes un gesto semejante? y si no, ¿por qué?. ¿Por qué ese contínuo parapetarse detrás de leyes, decretos y aparato administrativo, en vez del paso adelante, del liderazgo, con la asunción de riesgos personales que eso conlleva, pero también con la ejemplaridad, arrojo y esperanza hacia una meta mejor?

Tal vez Chirac pudo abandonar un partido porque se sentía legitimado para ello. El era Le President, elegido por sufragio directo y universal. 90.000 voces pueden vociferar, pero a él un país le ha elegido. Pero no es solo Chirac, es la grandeza del sistema que terminado su mandato le persigue sin piedad por sus propios delitos y equivocaciones, llevándole ante los juzgados.

No es la forma, es el fondo. Y ese fondo institucional es de lo que carecemos. Desde el SMS "se fuerte" a los contratos simulados, a que presidentes de comunidades autónomas estén en la carcel o que todo un delegado del Gobierno haya sido detenido, meses escasos después de haber sido avalado por la propia vicepresidenta del Gobierno (si he entendido bien a El País) ante las múltiples sospechas de otros partidos políticos, por solo citar algunos casos... que también son símbolos. Es ahí donde se empieza a fraguar la defensa de algo común que, entre otros modos posibles, para algunos se representa en un himno, y que les da legitimidad.

Eso es lo que ha caracterizado a nuestro sistema: la predilección por la forma, por los signos externos, que todo cambie para que todo siga igual. El recurso a los recursos y procedimientos administrativos, a las declaraciones de los segundos. Manténte firme, pero no muestres ningún camino. El que aguanta, resiste. Y si resistes, mantienes el status quo, que es probablemente donde quieres estar. Reprime la manifestación externa, para que no llegue a la sustancia, no sea que la liemos.

Y luego se quejan de los populismos...



miércoles, 7 de enero de 2015

Como contestar a la barbarie



Cómo responder a esta barbarie, a este acto que se escapa a nuestra lógica ? No podemos responder ojo por ojo, pero la simple aplicación de nuestro sistema, garantista, basado en la razón -más allá de sus fallos- nos deja un cierto resquemor de que no es suficiente, de que hay algo en esto que va más allá.

Y efectivamente, hay algo más. Leí hace un tiempo un libro, breve, intenso y directo que trata justamente de eso: Como discutir con un fundamentalista sin perder la razón, de Hubert Schleichert, profesor de filosofía:

  1. Efectivamente, esto es algo diferente, porque contra esta barbarie no podemos argumentar, razonar. Razonar, argumentar con alguien, presupone que compartimos una base común, unos axiomas compartidos, sobre los que podemos discutir si nuestras razones son válidas, acertadas, ajustadas a derecho. En definitiva, si son lógicas respecto a esos axiomas compartidos.
  2. La respuesta del ojo por ojo no sirve, porque eso supone abandonar nuestras convicciones, nuestros supuestos, para abrazar los suyos -la irracionalidad, el todo vale por que hay un más allá que lo justifica todo de forma injustificable, porque lo dicen ellos.
  3. Cuál es entonces la respuesta ? El mostrar que hay alternativas, que ante la respuesta fanática, sin fundamentación, simplemente hay algo más, distinto: la vida, la alegría de vivir, la diversidad, el respeto, la esperanza.. y que ello no presupone que tomemos todas las medidas necesarias para defendernos.. sin traicionar nuestros valores compartidos, sin traicionar nuestra razón.

domingo, 23 de marzo de 2014

Cosas Tradicionales



Cada vez aprecio más el refinamiento de ciertas cosas, el esfuerzo que hay detrás de todo aquello que no se encuentra porque si bajo el Sol y que sin embargo nos devuelve con más fuerza a lo que nos rodea. Y aborrezco más la desidia, como si fueran suspiros de vida que dejáramos escapar asesinándolos con pedazos de tiempo que no han de volver. Y no tiene nada que ver con el dulce contar de nubes en el que cada respiración nos recuerda que bello es vivir.

Por eso, verlas en medio de una plaza hasta la bandera de turistas, petardos y fallas fue como una visión.

De blanco impoluto, sentada con unos 70 años digna como si fuera la reina de Inglaterra y amable como el que ha trabajado toda su vida, con un ademán de mano mágico soltaba la masa de buñuelos uno a uno. Blancos, fritos, pero no re-fritos, secos al comer y ligeros como lo que son -buñuelos de viento-. Allí estaba, sentada en la puerta de la horchatería en un trono de silla de esparto. Dos jovencitas le ayudaban. Un pinche le traía la masa cuando se le acababa. Todo sencillo, todo higiénico, todo amable, todo oficio. 


lunes, 31 de diciembre de 2012

Aguardiente a media mañana...?


Después de haber hecho la compra para la cena de nochevieja, haberme tomado un buen café, y estar leyendo los mejores posts del año de la Moli, ¿qué cosa con más chispa, de placer adulto, podría acompañar a este momento? Escudriñando el mueble bar he dado con esta combinación un tanto heterodoxa pero que ha dado buen resultado. Un excelente Poire Williams en un cata whisky original de Escocia. El color totalmente transparente, diamantino, del licor. El cata whisky que domaba con eficacia los aromas del alcohol, el inconfundible olor de la pepita de uva y escondido, el suave sabor de pera... todo un acierto para el último café mañanero del año...

martes, 25 de diciembre de 2012

Volver a casa y pasear

Volver a casa desde donde tienes el curro, la trayectoria profesional, la ambición, el futuro más o menos claro ... 

Y te encuentras a tu ciudad de siempre, con 20º, el cielo radiante, las terrazas llenas, el centro a pié, los niños corriendo...

Y piensas, me estaré equivocando, merecerá la pena.. y si renunciara a lo de allá por un poco de acá ..

martes, 29 de mayo de 2012

Bankia ¿15M... dónde estáis, dónde estamos todos?

Valencia 15M, Plaça del Ajuntament,
València.
Si la "revolución" islandesa triunfó fue entre otras razones porque la gente, los manifestantes, tenían unos objetivos concretos, palpables... En una de las entrevistas del programa de Jordi Évole sobre Islandia una protagonista de las manifestaciones de Reykjavik lo deja palmariamente claro.

En esta semana a Bankia, a vuestros odiados bankeros, les vamos a dar en números redondos 24.000 millones de euros. 24.000.000.000.

24.000.000.000 / 44.000.000 = 550 euros cada uno de nosotros. La matrícula de un año de Universidad aproximadamente (antes de que la subieran).

Dónde estáis? Vosotros, que luchabais contra la BANCA, contra el sistema, en abstracto, en ideales... Los muros se tiran adoquín a adoquín... los hierros se tuercen doblando y doblando por una misma parte...

Por qué no estamos delante de un ministerio, de una misma puerta, coreando todos los mismos nombres, las mismas peticiones, simples, concretas, que se responden con un si y un no. Cómo 300 millones de beneficio se convierten en 25.000 de pérdidas, quién responde, a quién se lo damos, porqué, hay alternativas... Queremos saber.. queremos decidir...

martes, 21 de febrero de 2012

Las que te ponen de verdad a los 40...

Verano 2011, Barrio Salamanca, Madrid.
Aviso para navegantes: este es un post "á la Moli". No intenta imitar su estilo inimitable ("lectrice" de profesión). Más bien una respuesta a varios posts suyos....

¿Qué tía pone a unos 40 lozanos bien cuidados, llenos de juventud y sabiduría, donde ni tu cabeza es más lista que tu cuerpo ni viceversa, sino que se llevan de maravilla y, bueno, ...?

La lolita de menos de 20 años es como la aspirina efervescente.. igual que sube, baja.. sabes que es flor de media hora.. que las fantasias de profe-papa acaban mal.. la naturaleza es aquí una barrera insuperable...

La joven de 20 y pico tiene demasiados mundos por descubrir.. se está descubriendo a sí misma (ya se sabe que las mujeres hasta los 28 no maduran sexualmente....). Necesita un compañero explorador (los tíos -algunos- empiezan a pensar en otras cosas) y no un yoda-guía.

Las de 30 y pico son las más peligrosas. De mirada felina, conscientes de lo que llevan encima, las que están libres acechan, buscan y si se fijan en ti es porque en los de 30 y pico no han encontrado la madurez que presuntamente tienen y ansían... malo, malo... están buenorras, próximas física y psicológicamente, y como te descuides harán de ti un ocho que pocas veces acaba bien...

Las de 40 que por una razón u otra después de los hijos/maridos varios han vuelto al mercado... Saben lo que valen, de lo que son capaz, de los que somos capaces, de lo que nos queda y tienen la paciencia suficiente para hacernos dar  lo mejor de nosotros, con o sin lencería....

martes, 14 de febrero de 2012

¿Conducir es pensar?

Fotografía tomada esperando a que un semáforo se pusiera en
verde.
Leí hace un tiempo que conducimos como autómatas, lo cual es un riesgo para nuestra seguridad.. pero tal vez no sea un alivio para nuestra salud mental.... 

¿Quién no ha sentido los pensamientos volar al mismo ritmo que giraban las ruedas sobre el asfalto...? 

El paisaje veloz que pasa a nuestro lado focaliza nuestros pensamientos (efecto túnel lo llaman). De pronto el mundo se vuelve nuestro aliado y se mueve a favor nuestro...

sábado, 11 de febrero de 2012

La playas en invierno

Playa de Alboraia (Valencia), una mañana de Domingo de Enero.

Las playas en invierno son otra cosa. Una vez dejas atrás el muro de apartamentos con las paredes roídas por el salitre, los supermercados cerrados, las calles desiertas que sin coches dejan ver sus aceras y baches, de pronto, con un suave murmullo sale a la luz la playa y el mar plácido. El sol es tibio, el aire claro, el ambiente sereno. Incluso las pocas personas que aquí y allá juegan parecen ser parte natural del paisaje, como si siempre hubieran estado allí, como sin que sin ellas la playa fuera menos playa y el sol menos cálido.